<span class='titulo-post'>Circo, Maroma y Teatro.</span><span class="descripcion-post">Lucía Rivera y Búho Villamil</span>
<span class='titulo-post'>Circo, Maroma y Teatro.</span><span class="descripcion-post">Lucía Rivera y Búho Villamil</span>
<span class='titulo-post'>Circo, Maroma y Teatro.</span><span class="descripcion-post">Lucía Rivera y Búho Villamil</span>

Intervención pictórica que utiliza los elementos característicos del circo para hacer una alegoría de la política mexicana como espectáculo superficial, buscando crear consciencia sobre nuestro papel como ciudadanos.

Homo homini lupus, que en castellano quiere decir «el hombre es el lobo del hombre» (Thomas Hobbes, Leviatán, 1651), encaja perfectamente para reflexionar sobre la exposición Circo, maroma y teatro de Lucía Rivera y «Búho» Villamil. Hobbes utilizó al lobo para ejemplificar como el hombre es su propio depredador. Depredación que, hermanada con el poder político, deviene en catástrofe. De igual forma la propuesta de Rivera y Villamil nos invita a pensar la política y su relación con el circo y los animales que tradicionalmente se presentaban en él.[1]

En cuanto al sentido museográfico, la exposición nos recibe con la típica música circense y un telón que anuncia que estamos a punto de entrar en una puesta en escena en donde veremos una representación del actual sistema político compuesta por metáforas que revelan la teatralidad de lo político. En Circo, maroma y teatro podemos encontrar distintos soportes para las expresiones artísticas que se relacionan entre sí: el mural se nutre de la escultura, la instalación y el vídeo, creando múltiples arenas en donde lo político tiene relación con nosotros, de forma  que podemos encontrar elefantes que, por su magnitud, son la  alegoría perfecta de los grandes monopolios.

El hombre con zancos detrás del telón representa a la clase  política, y su altura es una alegoría a la distancia que existe entre los intereses de los ciudadanos y de los políticos.

Los murales presentados forman parte de una misma secuencia y poseen un recorrido para «leerse». El  muro  sur muestra a una persona sentada en primer plano, observando a una multitud de ovejas que hacen fila para entrar a la carpa de un circo. El individuo que observa se encuentra a su vez  siendo observando por una cámara en una referencia al sistema de espionaje que los estados contemporáneos mantienen con sus ciudadanos.

Por su parte, en el muro este la escena principal nos muestra a dos artistas de circo realizando actos contorsionistas y a dos niños de la calle haciendo malabares, mientras un grupo de policías cuida que el orden permanezca intacto en una metáfora de como el brazo armado del estado no deja que se altere la política de espectáculo y el circo político, que en la actualidad parece ser la única cara de la política.

Al final del recorrido tenemos la instalación escultórica que muestra un grupo de ovejas viendo la televisión y videos virales. El significado de la pieza no puede ser más obvio: es una forma clara de decir como a través de los medios se engancha a la opinión pública y se engaña a la población para que esta siga a sus pastores, es decir, los políticos.  Sin embargo al ser las ovejas animales ajenos al circo, la obra parece salirse de la temática.

Circo, maroma y teatro resulta ser un ejercicio de crítica bastante claro y que forma parte de la intenciones de Rivera y Villamil, artistas que se han comprometido con el despertar político mediante la creación de murales que establecen críticas al sistema imperante.

[1] En enero de 2015 entró en vigor la reforma la Ley General de Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente y de Vida Silvestre que prohíbe a los circos el uso de animales silvestres.

Por Diego Silverio Saavedra Lara 

Lucía Rivera (Guadalajara, Jalisco, 1986) Artista plástica, cantante y compositora. Cuenta con estudios en música y artes plásticas por la Universidad Autónoma de Baja California. Su obra pictórica se basa en el mural como medio de educación pública, a través del retrato de sujetos que transforman nuestra sociedad actual. Cuenta con exposiciones en varios recintos de la región. Es co-fundadora del Movimiento Artístico Red Mental.

Simi Villamil «Búho» (Tijuana, Baja California, 1986) Artista multidisciplinario interesado en crear conciencia social a partir del arte público. Influenciado por el muralismo, su obra explora las problemáticas políticas y sociales de la sociedad contemporánea. De formación autodidacta, cuenta con estudios en Artes Plásticas por la Universidad Autónoma de Baja California y con más de cuarenta exposiciones individuales y colectivas. Fue director de la galería/estudio 164 y «Casa Da Vinci», y es co-fundador del Movimiento Artístico Red Mental.


Dibujo, Escultura, Intervención, Pintura

PERIODO DE EXHIBICIÓN

julio 17, 2015 - febrero 1, 2016

Revisa horarios y costos AQUÍ

CARTEL

GALERÍA

Fotos por: Carlos Varela